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Notas

  • Con nueve jugadores, Atlético fue al frente y tuvo premio. Toledo consiguió un descuento clave sobre la hora, y ahora se define en casa.

Una imagen increíble marcó el cierre del partido disputado este viernes en Córdoba. El marcador final indicaba que el triunfo era de Talleres, pero los que festejaban en la tribuna eran los de Atlético

Una locura que se explica en el trámite de un cotejo intenso, donde la T jugó mejor al fútbol, pero el Deca tuvo más corazón y terminó convirtiendo dos tantos en condición de visitante, algo fundamental en la definición de esta llave de la Copa de la Superliga.

Sebastián Palacios abrió la cuenta para el dueño de casa, a los 16 del primer tiempo, cuando el equipo de Vojvoda era un aluvión que parecía imposible de controlar. Sin embargo, el Deca hizo su juego y comenzó a alejar el peligro, para tener premio casi al cierre. A los 41, Toledo capturó una pelota mansita en el área y fusiló a Guido Herrera. 1 a 1 y al descanso. A barajar de nuevo.

El complemento, sin embargo, profundizó las diferencias que había mostrado la primera mitad. Talleres tenía la pelota y las ocasiones de gol, y Atlético esperaba el momento para clavar una daga. Y tuvo premio la T, porque Dayro Moreno, en dos ocasiones, estiró una ventaja que parecía inalcanzable. Para colmo de males, Bianchi se fue expulsado por doble amarilla, y Tito Noir por roja directa.

Perdiendo por dos goles y con nueve hombres en cancha, la historia parecía sentenciada, hasta que Toledo, a pura potencia, se llevó puesto a medio mundo y conectó de cabeza una pelota que andaba dando vueltas por el área de Herrera. Un descuento que se gritó como un triunfo. 

La revancha se jugará el próximo sábado, a las 15:30, en cancha de Atlético, y el Decano avanzará de fase si logra ganar el partido sin que la T le convierta dos tantos.