• Bienvenido al sitio del Club Atlético Tucumán
  •  

Notas

  • Atlético arrancó el año con una goleada sobre Gimnasia. Fue 4 a 1.

Ahora sí, arrancó oficialmente el año para Atlético Tucumán. Atrás quedan las semanas convulsionadas y las caras largas por la partida de los ídolos y los amistosos sin victorias. 

A la hora de la verdad, el Deca no te deja pagando, y este sábado pasó por encima de Gimnasia y Esgrima de La Plata, con un 4 a 1 que será recordado por mucho tiempo. 

Leandro Díaz, inspiradísimo, metió dos asistencias magistrales en los primeros 15 minutos, y así todo se encaminó. Primero, pase magnífico para que Álvarez defina cruzado y abra la cuenta. Después, otro hermoso entre líneas para que Barbona quede solo y, antes de que pueda festejar, le cometan penal. 

El 9, que se sentía superpodoreso, tomó la responsabilidad, amagó romperle el arco a Alexis Martín Arias, y definió preciso y cruzado para estirar ventaja. 

Gimnasia reaccionó y descontó de arremetida, por intermedio de Faravelli. Parecía que la historia se complicaba, pero nada de eso.

Antes de descanso, Barbona tiró un córner perfecto para la cabeza de Cabral, que conectó fuerte y al medio, justo a la posición del arquero visitante, que no tuvo nada de suerte y vio cómo la pelota se le escurrió entre las piernas. El 3 a 1 era mucho más parecido a lo que se había visto en el campo. 

En el complemento aflojaron las emociones. El Deca bajó un cambio, cuidó el score, se dio el gustazo de florearse y jugar buen fútbol, y le puso la frutilla a la noche. Leandro, siempre Leandro, se metió al área con pelota dominada, cuerpeando a cuánto rival se le cruzara, y obligando al forcejeo. Así llegó otro penal, que ahora Matos, otros de gran partido, cambió por gol. Fue 4 a 1, y todos felices. Ahora sí, bienvenido, 2019, te estábamos esperando.