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Notas

  • Jaque al rey
    En un partidazo, Atlético bajó a Independiente en el Monumental y quedó como único escolta del torneo. 

Con fútbol y carácter, Atlético sacó adelante un partido complicadísimo y derrotó por 4 a 2 a Independiente de Avellaneda en el Monumental. 

Con este resultado, el Deca ahora es escolta del líder Racing, además de ser el único invicto y el más goleador del torneo. Para sacarse el sombrero. 

Ante el Rojo, el equipo mostró todas sus credenciales para sobreponerse a las adversidades. Arrancó sonriendo, cuando Aliendro agarró en el aire un centro pasado del Bebe Acosta y la clavó contra el segundo palo de Campaña. Se le complicó un poco cuando Gaibor lo empató de penal, pero antes del descanso el propio Aliendro, de arremetida, dejó las cosas 2 a 1. 

Habían sido 45 minutos intensos y de dientes apretados, que se repetirían en un complemento cargado de tensiones.

El Diablo empezó mejor parado, y Gigliotti marcó el empate con un bombazo a la carrera. Con el 2 – 2, el trámite se complicaba. El Deca tomó la iniciativa pero no encontraba los espacios, hasta que Pablo Hernádez golpeó fuerte a Acosta y recibió su segunda amarilla. 11 contra 10 fue un monólogo celeste y blanco, que dio sus frutos sobre el final. 

Favio Álvarez entró iluminado, y comenzaron a aparecer los espacios y las chances de gol, pero la pólvora parecía mojada. A los 40, bajaron al Pulga en el área y el simoqueño puso la ventaja de penal. Y en los instantes finales, el arquero del Rojo fue al área Decana buscando el milagro, y se encontró con una pesadilla. El Bebe Acosta despejó el centro de cabeza, y salió una contra a toda velocidad. Cabral la adelantó y Álvarez corrió en soledad para cerrar el partido sin mayores complicaciones. El cuarto grito de gol llegó con abrazos de alivio, puños apretados y una ilusión cada vez más grande.