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Notas

  • Atlético encontró su mejor forma en un momento justo, y le ganó 2 a 0 a Colón.

La despedida de la primera parte de la Superliga no pudo ser mejor. Atlético Tucumán le ganó a Colón de Santa Fe por 2 a 0, y lo dejó sin invicto.

Pero más importante aún, encontró su mejor versión a cinco días de la final de la Copa Argentina, ante River Plate. 

Los goles tuvieron tonada tucumana. Primero, una poesía de Luis Miguel, que deleitó a todos con su categoría, y después, el premio al MVP: bomba de caño al arquero de Guille Acosta, que jugó más de medio partido vendado por una fuerte patada de Gastón Chancalay que le lastimó la cabeza cuando el partido ya estaba 0-1. A partir de ahí, el Sabalero quedó condicionado y no pudo volver a generar peligro.

Lo cerró bien el Deca, que cuidó la ventaja y esperó el momento justo para la estocada final. 

Así, el descanso en Primera llega con alivio y tranquilidad. Hay tiempo y elementos para pensar en grandes cosas. Pero ahora no es una metáfora, es literal, “el próximo partido es una final”, y nada más importa.