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Notas

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    No hay más palabras para resumir esta increíble campaña.

Terminó el partido en Rosario, y de esa manera se bajó la persiana para la temporada 2016 del fútbol argentino, para Atlético Tucumán.

Hasta el último instante, el equipo estuvo con la posibilidad concreta de lograr el pasaje al partido desempate para jugar la Copa Libertadores, pero no pudo conseguir el gol que le faltaba, y la ambición le terminó costando caro.

Existen muchas maneras de graficar lo que pasó en este semestre, pero una de las más contundentes es la que viene de la mano de los números. El objetivo era sumar 20 puntos, y se consiguieron 30. Es decir, no se consiguió el 100% de la meta que se buscó, se alcanzó el 150%.



Lejos de la frialdad de las estadísticas está el calor de las emociones, que en estos tiempos llegaron en grandes cantidades. Comenzar ganándole a Racing era motivo de festejo, y como si fuera poco llegó el triunfo a Boca en La Bombonera y las tres alegrías en fila para un inicio récord.

La segunda etapa de la temporada viene caracterizada por los grandes gustos conseguidos "sobre la chicharra". La expresión es del básquet, pero re contra vale para el fútbol cuando un equipo te liquida en el último segundo como lo hizo Atlético con Aldosivi, Huracán, Belgrano y San Martín de San Juan.



Y el cierre llegó este domingo, en un encuentro donde el equipo entró dormido y Lucchetti le salvó las papas, donde Leandro alimentó el sueño y la gloria estuvo cerca porque las buenas noticias llegaron desde Santa Fe, no alcanzó porque ir al frente tiene un precio, y esta vez hubo que pagarlo.

Llega el momento del descanso y el despeje para estos guerreros, y se inicia otra vez la cuenta regresiva para los fanáticos. A contar los días para hacer algo que nunca antes nadie pudo hacer en la provincia: esperar por su segunda temporada en Primera, de manera consecutiva.