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Notas

Como en aquel recordado último concierto de Soda Stereo, una multitud deliró este viernes en el José Fierro en lo que fue la despedida de su estadio de un plantel que ya entró en la historia grande del fútbol del norte del país.

El "Gracias, totales" esta vez vino de afuera hacia adentro, de parte de miles de fanáticos que se bancaron la lluvia que castigó a la capital tucumana a lo largo de la jornada para agradecer a este grupo de jugadores y cuerpo técnico por llevarlos a soñar hasta lugares inimaginados.



El partido fue intenso y emotivo desde el momento de la salida del equipo hasta el pitazo final. La decisión de celebrar el Día del Himno con la presencia de la Banda del Liceo Araoz de Lamadrid interpretando la canción patria le puso un toque especial a la previa del encuentro.

Con la pelota en marcha, la lluvia complicó los planes de dos equipos que se caracterizan por el buen juego, pero que tuvieron que amoldarse a un escenario condicionado por las inclemencias del tiempo.



Lo aprovechó primero San Martín, porque Sbuttoni calculó mal un movimiento y tocó la pelota con la mano. Penal y gol de Ardente, que castigó a Lucchetti con un remate violento y cruzado.

En el complemento, un tramo final para el infarto, donde la lluvia también hizo de las suyas. Menéndez se vistió de héroe para tomar un rebote y empatar, primero, y para aguantar y cortinar para la llega de Acosta, que torció la historia en favor de Atlético.



Parecía que el 2 a 1 estaba sellado, cuando a los 40 Sagarzazu mostró toda su categoría y puso un tiro libre en el ángulo superior derecho de Laucha, que nada pudo hacer para detener ese remate.

El cronometro siguió avanzando y cuando estaba a segundos de llegar a 45, Lenadro González tomó un rebote en el área y, con la ayuda de un defensor visitante, estableció el 3 a 2 definitivo, que desató la locura en el estadio.



Atlético se despidió de su casa a lo grande, con un triunfo heróico que será recordado durante años, con ese condimento especial que le dio la lluvia, y la emotividad de estar peleando por alcanzar el máximo logro jamás obtenido por un club del norte del país. Todavía falta, pero ninguna circunstancia podrá quitarle a esta campaña la etiqueta de histórica.