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Notas

En un partido que quedará grabado a fuego en la memoria de todo Tucumán, Atlético volvió a hacer historia y se metió en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2017.

El equipo de Pablo Lavallén hizo un primer tiempo de ensueño y consiguió marcar tres goles en la primera media hora de juego. Aliendro igualó la serie, Menéndez desniveló, y Zampedri estiro la ventaja.



Con ese resultado, Junior necesitaba marcar dos goles para avanzar, pero el desarrollo de encuentro hacía presagiar que eso era muy complicado. El “Decano” se pasó el resto de la primera mitad resistiendo con aguante, y se fue al descanso para revitalizar las piernas y la cabeza tras un arranque a toda orquesta.

El vestuario le sentó bien al equipo local, que salió al complemento con mucho aplomo y comenzó a manejar la pelota y generar oportunidades, aunque ahora la pólvora parecía mojada.

Y cuando todo era alegría, llegó la angustia. Corría el minuto 38 cuando Sebastián Hernández sorprendió a Cristian Luccheti con un violento remate, y dejó al “Tiburón” a un tanto de la remontada.

Fueron 10 minutos en los que el consumo de uñas se disparó a las nubes, y en los que “Laucha” se ganó un lugar todavía más grande en el corazón de la multitud, con una atajada que será recordada hasta el final de los tiempos.



Pese a los embates, Atlético aguantó los últimos minutos y celebró hasta más no poder un triunfo histórico que representa el mayor logro del fútbol tucumano desde sus inicios.